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Gabriela Cano

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Felina por Gabriela Cano

Cuando era niña y veía a una mujer embarazada le tenía un poco de miedo. No sentía ternura al ver su cuerpo ligeramente inflado porque lo asociaba con algo doloroso. Es posible que no pueda convertirme en Madre pero mi Gatita no ha tenido ese dilema. Hace unas semanas su cuerpo comenzó a engrandecerse hasta dar como resultado cinco pequeños

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Shiv’ah por Gabriela Cano

Cuando era niña moría por aprender a cocinar. No cómo los reality shows de ahora sino cosas sencillas: un licuado de plátano con chocolate y sopa de fideos. En mi imaginación, la estufa era una señora con la que uno iba a platicar mientras preparaba los alimentos y dependiendo de qué tan bueno estaba el chisme así quedaba la comida.

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Penélope por Gabriela Cano

Últimamente me he sentido fantasma. Quiero decir muy poco viva o presente. Sé (cada vez más) que no es gracioso hacer metáforas sobre sentirse muerto. Entretanto: escribo. No desde la novedad pero sí desde el deseo. Ver una u otra línea aparecer da la apariencia de algo de continuidad o hace sentido. Lo digo así porque imagino que se construye

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Gulliver por Gabriela Cano

Cuando mi abuelo dice que le duele el cuerpo,  me doy cuenta de que en realidad le duele el cáncer. Bromea al decir, por ejemplo, que le corte la pierna. Y a nuestra risa no le sigue un silencio o algo solemne sino el intentar moverse. Cuando era niña me acuerdo que los huesos o las articulaciones me lastimaban y

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Sherezade por Gabriela Cano

Cuando éramos niñas le sonreíamos a mi mamá cuando se iba al trabajo hasta que pasaba por unos árboles lejanos  y volteaba y agitaba su mano para enviarnos besos. Siempre iba de uniforme y era tan blanco que parecía como los ángeles que pasaban en la televisión o los que imaginaba cuando nos hacía rezar. Cuando llegaba, por la tarde,

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Lo negro por Gabriela Cano

De niñas, mi hermana y yo nos contábamos que habíamos soñado durante la noche. Aunque dormíamos en la misma habitación las horas nocturnas parecían separarnos más de lo que pensábamos porque, a las mañanas, tratábamos de recordar que nos había pasado o a dónde habíamos ido en el interior de nuestras cabezas y al fondo de nuestros párpados. A veces

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Holograma por Gabriela Cano

Bacherlard, decía que entre el sujeto y el objeto se da manifiestamente la interpretación o la imagen. De acuerdo a lo anterior, lo que entendemos de los hechos es, en su sentido más complejo, una intuición. Algo que resiste nuestra en nuestra lógica de que lo visto es verdadero. La resistencia e incluso la forma en que cedemos a ella

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Déjà vu por Gabriela Cano

Cuando era niña jugaba, en los parques, con otros niños que no conocía. Nos hacíamos mejores amigos aunque nunca volvíamos a vernos. La extrañeza de qué un encuentro ha trascendido y de su irrepetibilidad en la infancia se nos aparece como algo muy puro y sencillo. Cuando crecí entre a Anda sin Zapathos y tuve esa misma sensación. Sin ningún

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Diccionarios por Gabriela Cano

Cuando era niña tenía un diccionario de sinónimos y antónimos que tenía la portada color naranja y azul. Mi Mamá me lo dio. Le había puesto en la contraportada: “Este libro te va ayudar mucho”. Tenía razón. Sin saberlo, ella me había regalado las palabras una vez más. Ya no sólo aquellas con las que le respondía qué era un

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